Biografia
del Compositor
Jacques Offenbach (1819 - 1880)

Jacques Offenbach, que comenzó su vida en 1819 como Jacob Eberst y también fue conocido como Jacques Levy, era hijo del cantor de la sinagoga de Colonia. Tras adoptar el nombre de la ciudad alemana de donde provenía su familia, Offenbach-am-Main, decidió hacerse más parisino que los parisinos, convirtiendo esta ciudad en su base de operaciones hasta que murió en 1880. Como violoncelista, Offenbach tocó en la orquesta de la Ópera Cómica de París, y ascendió al puesto de director en el Teatro Francés. Su primera opereta, Pepito, pasó sin pena ni gloria en 1853, pero se convirtió en un rey del medio lírico al dirigir su propio teatro, el Bouffes Parisiens, donde entre 1855 y 1866 produjo Orphée aux Enfers, La Belle Hélène, La Vie Parisienne y otras operetas. En total, creó más de un centenar de obras para la escena, siendo Les Contes d'Hoffmann su única ópera seria.
La idea para Hoffmann se le ocurrió durante una visita a América en 1876, cuando recordó una obra de Jules Barbier y Michel Carré que había visto en el Odéon en 1851. Al volver a París, vio que Barbier había adaptado la obra para otro compositor, Hector Salomon, quien al final cedió el libreto a Offenbach. El trabajo fue lento, ya que al mismo tiempo producía nuevas operetas y supervisaba nuevos montajes de éxitos anteriores. Su salud comenzó a declinar, pero el 18 de mayo de 1879 ofreció en su casa una lectura privada de Hoffmann, a la que asistió Léon Carvalho, director de la Ópera Cómica, y Herr Jauner, del Ringtheater de Viena.
Offenbach concedió los derechos a la Ópera Cómica y presenció varios ensayos, pero murió cuatro meses antes del estreno. Había terminado una partitura de piano y había orquestado el prólogo y el primer acto, dejando un bosquejo de la orquestación de los demás actos, que completó Ernest Guiraud, quien también compuso los recitativos usados tradicionalmente en lugar del diálogo original -papel que ya había desempeñado en Carmen. En la primera función, el 10 de febrero de 1881, la escena de Venecia se omitió enteramente y la barcarola se usó en la escena de Antonia. Más tarde, en el estreno en Viena, se recuperó la escena de Giulietta pero se cambió el final de modo que en lugar de morir envenenada, zarpaba en una góndola.
La idea para Hoffmann se le ocurrió durante una visita a América en 1876, cuando recordó una obra de Jules Barbier y Michel Carré que había visto en el Odéon en 1851. Al volver a París, vio que Barbier había adaptado la obra para otro compositor, Hector Salomon, quien al final cedió el libreto a Offenbach. El trabajo fue lento, ya que al mismo tiempo producía nuevas operetas y supervisaba nuevos montajes de éxitos anteriores. Su salud comenzó a declinar, pero el 18 de mayo de 1879 ofreció en su casa una lectura privada de Hoffmann, a la que asistió Léon Carvalho, director de la Ópera Cómica, y Herr Jauner, del Ringtheater de Viena.
Offenbach concedió los derechos a la Ópera Cómica y presenció varios ensayos, pero murió cuatro meses antes del estreno. Había terminado una partitura de piano y había orquestado el prólogo y el primer acto, dejando un bosquejo de la orquestación de los demás actos, que completó Ernest Guiraud, quien también compuso los recitativos usados tradicionalmente en lugar del diálogo original -papel que ya había desempeñado en Carmen. En la primera función, el 10 de febrero de 1881, la escena de Venecia se omitió enteramente y la barcarola se usó en la escena de Antonia. Más tarde, en el estreno en Viena, se recuperó la escena de Giulietta pero se cambió el final de modo que en lugar de morir envenenada, zarpaba en una góndola.
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