Origen y Contexto
de la Obra
La evolución de Madama ButterflyLa evolución de Madama Butterfly
El arte de la geishaLa ceremonia del té
Los antepasados japoneses y los ottoké
El Kimono
Relaciones comerciales entre EE.UU. y Japón en el siglo XIX
Hara-Kiri

El tradicional arte de la geisha sigue siendo en el Japón moderno el mismo de hace siglos. Educada para cantar, bailar y conversar, la geisha actúa como anfitriona, guía y confidente de sus invitados. Sus kimonos de seda de fastuosos tonos, sus tocados y adornos del pelo hechos primorosamente en oro y cuentas, sus abanicos decorados con delicadas pinturas de paisajes: todo esto crea el encantador karyukai, el "mundo de flores y sauces" de la geisha.

El té es la bebida nacional del Japón, y su ceremonia formal se celebra para servir a invitados especiales. La tradición de la ceremonia del té incluye un lugar específico (la casa de té o el jardín de té), utensilios especiales (el brasero, la tetera, la jarra de agua y las tazas lacadas, el removedor y el cazo del té, y la alfombrilla), y unas estilizadas pautas de conducta. Butterfly ha servido té a Pinkerton durante su noviazgo, pero no a Sharpless cuando, en el Acto II, éste va a verla a su "casa americana": a él le ofrece cigarrillos americanos.

Las relaciones familiares y los antepasados tienen mucho peso en el Japón, especialmente en cuestiones religiosas. Los objetos sagrados y los altares familiares fueron en tiempos pasados objetos corrientes en los hogares, que eran el centro del culto religioso tradicional. Justo antes de su boda, Butterfly muestra a Pinkerton sus posesiones más preciadas, entre las cuales hay varios idolillos, los ottoké, que representan las veneradas almas de sus antepasados.
El kimono, prenda tradicional japonesa usada por hombres y mujeres, es un vestido en forma de túnica, con las mangas anchas y atado con una colorida faja llamada obi. El obi, con ricos bordados y a veces de hasta nueve metros de largo, se ata en diversidad de maneras de modo que se vea la parte delantera: éste era el estilo de fin de siglo para las mujeres casadas. Hoy en día, la mayoría de los japoneses llevan ropas de estilo occidental, y el kimono sólo se usa en ocasiones festivas. Butterfly habría escogido para su boda un kimono y un obi brillantemente decorados.

En 1853, Matthew Perry, comodoro de la Marina de EE UU, entró en la bahía de Okinawa, Japón, e inició el comercio con un país que durante dos siglos se había resistido a mantener relaciones con Occidente. En las décadas siguientes, buques y marinos americanos (como el Pinkerton de la ficción en Madama Butterfly) visitaban habitualmente el Japón, comerciando e introduciendo elementos occidentales en la cultura japonesa. El buque de la imagen se acerca más a los tiempos de Perry (década de 1850) que a los de Pinkerton (albores del siglo XX), pero de todos modos es interesante como interpretación de un buque americano por un artista japonés.

Tradicionalmente, el harakiri era una forma de suicidio reservada a la clase de los guerreros o samuráis. Se veía como una forma honorable de poner fin a la propia vida cuando continuarla sólo acarrearía ignominia y deshonra.
El harakiri fue durante un tiempo motivo de atención
pública e inspiración de obras de teatro, novelas,
películas y óperas como la Madama Butterfly
de Giacomo Puccini.
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